Wikia

VIOLENCIA FAMILIAR Wiki

VIOLENCIA ESCOLAR

Discusión0
6páginas en el wiki
Violencia Escolar,El significante de la Intolerancia al OtroViolencia Escolar,El significante de la Intolerancia al Otro(00:00)
BenjaminesAñadida por Benjamines
Violenciafamiliar-1-.jpg
BenjaminesAñadida por Benjamines
B1b2c23e7da6171caa50f3d0b571da2d-1-.jpeg
BenjaminesAñadida por Benjamines
Nino-1-.jpg
Mano-1-.jpg
BenjaminesAñadida por Benjamines
La violencia en el entorno escolar.

La violencia en los centros educativos es un fenómeno que ha adquirido desde los años setenta una gran importancia en países como Estados Unidos, Suecia, Noruega y Reino Unido. En nuestro país parece que su incidencia es menor pero empiezan a detectarse , cada vez más, manifestaciones preocupantes como consecuencia de la crisis social, cultural y familiar que se está sufriendo. Actualmente este fenómeno se agrava demasiado. los medios de comunicación y los periódicos nos avisan frecuentemente de los sucesos violentos que conocen nuestros centros de enseñanza. Por eso tenemos que buscar las causas y exponer las soluciones propuestas por numerosos educadores.



Manifestaciones de la violencia escolar: Los investigadores afirman que la violencia entre adolescentes es una manifestación de ellos mismos. Esta violencia tiene muchos aspectos según el entorno social en que se vive y puede ser física o verbal. Se manifiesta enla rebelión contra los educadores y los camaradas o más bien contra sí mismos. La violencia se considera en los centros educativos como un comportamiento irregular que exige el castigo como por ejemplo la violencia corporal, la destrucción del material escolar, los escritos en los muros... Causas de la violencia en los centros educativos:

Los actos violentos dependen de un gran sistema de relaciones interpersonales donde las emociones, los sentimientos están presentes. El problema comienza cuando se quiere resolver el conflicto a través del ejercicio de la autoridad, del castigo etc, provocando un clima de tensión en el aula que el profesor no sabe resolver. Ciertos autores han estudiado y analizado el problema, en primer lugar J.Galtung (1985) el cual define la violencia como algo evitable que obstaculiza la autorrealización humana explicando que viene de las personas que sufren realizaciones afectivas, somáticas y mentales. Jordi Planella (1998) la considera como aquella situación o situaciones en que dos o más individuos se encuentran en una confrontación en la cual uno o más de las personas afectadas sale perjudicado, siendo agredida física o psicológicamente. Otro concepto que es necesario definir es el de "conflicto", pues está cargado con una valoración negativa. Esto ocurre porque se confunde conflicto con violencia, es decir, con su patología. Un conflicto puede resolverse también de forma no-violenta. Mientras que La violencia no es innata en los seres humanos sino es un aprendizaje, el conflicto es algo natural a la vida humana y por lo tanto evitable. De esta manera no se trata de eliminar el conflicto sino de saber regularizarlo creativa y constructivamente de forma no violenta ya que es una energía y una oportunidad para el cambio. La situación de intimidación o victimación es aquella situación en que un alumno o alumna es agredido o se convierte en víctima cuando está expuesto de forma repetida y durante un tiempo, a acciones negativas que lleva a cabo otro alumno o grupo de alumnos (as). Por acciones negativas se entiende tanto las cometidas verbalmente o mediante contacto físico sin olvidar las psicológicas de exclusión. Por lo tanto un aspecto esencial del fenómeno es que debe existir un desequilibrio de fuerzas. Es necesario valorar y distinguir el problema de la victimación entre iguales de las malas relaciones entre escolares. Cuestiones como la indisciplina o el mal comportamiento son fenómenos perturbadores que cambian la buena marcha de la vida escolar. La violencia y la agresividad pueden ser perfectamente un símbolo de crisis de la sociedad educativa al nivel de la fundación familiar e informativa que participa en alimentar la violencia y empuja al niño o al adolescente a tomar el camino de la agresividad y la destrucción a causa de motivos poderosos como: La pobreza, la explosión demográfica, el desempleo, las drogas y el alcohol , los problemas familiares (divorcio, orfanato, descuido de los padres...). La noción del respeto es por lo tanto importante para los alumnos y los educadores . Cuando los alumnos no tienen el sentimiento de ser respetados, la violencia y el consumo de las drogas y el alcohol aumentan. Además el sentimiento de injusticia provoca igualmente un aumento de las conductas inadaptadas o violentas. En estos últimos tiempos nos llegan noticias escalofriantes de violencia entre niños y adolescentes a causa de la televisión y nosotros pensamos que el exceso de horas ante una pantalla de televisión que da por aceptables actos violentos, es un gran peligro para las nuevas generaciones . Padres y profesores se sienten impotentes para competir con medios de comunicación tan poderosos como la televisión, los vídeojuegos, el cine y la publicidad. Por eso los responsables de los canales de televisión públicos o privados deberían seleccionar mejor sus programas para que los alumnos vean en las pantallas un mundo mejor, para que dejen de creer que cortar la cabeza a alguien es algo tan cotidiano como desayunar. Es hora de que todo el mundo debe darse cuenta de que la educación nos es una tarea exclusiva de los centros de enseñanza. Los medios de comunicación pueden hacer mucho a favor de la creación de actitudes pacíficas en los jovenes de hoy.


 Soluciones posibles: 

Entonces, ¿qué podemos hacer frente al fenómeno de la violencia escolar? ¿Es posible considerarlo como un suceso sin incidencias y que puede desaparecer con la desaparación de sus causas o un peligro que exige las soluciones radicales? Lo importante e útil es organizar campañas periódicamente con folletos informativos destinados a la comunidad escolar (alumnos, familiares y profesorado) en que un texto explicativo y comprensivo alerta a sus miembros sobre el problema, sugiere medidas de detección y tratamiento y les orienta sobre cómo abordar el fenómeno. Estas campañas deben tener los objetivos generales siguientes: • iniciar la intervención contra la violencia escolar desde la realidad concreta de cada centro y hacer que sea un vehículo para la sensibilización del profesorado en este tema. A través del programa se hacen propuestas metodológicas para iniciar la intervención y hacer fichas de observación. • sensibilizar sobre las diversas formas de explotación, violencia, xenefobia que padecen millones de personas en el mundo • lograr el fomento de la lectura y la reflexión sobre temas como el terrorismo, el maltrato infantil y las agresiones. • Intervenir en colectivos marginados a fin de conseguir unos niveles de integración óptimos. • Fomentar la convivencia y los valores de tolerancia, solidaridad y cooperación que favorezcan el desarrollo integral de los niños y jovenes. • Prevenir el absentismo y abandono escolar y favorecer comportamientos no sexistas a través de una especial metodologia pedagógica.

Son trabajos interesantes para conseguir un clima acogedor y relacional.En la cultura occidental se ha valorizado demasiado a la violencia y el componente físico es indispensable. A la gente le aburre ver a dos ajedrecistas “luchando” por vencer, pero le divierte muchísimo si comienzan a pelear.A demás la violencia siempre ha sido explotada por los medios de comunicación y el cine para lograr enormes rendimientos.A medida que el tiempo pasa vemos lo que en principio parecía sencillo de contener comienza a extenderse y se convierte en un problema. Si la violencia se encuentra institucionalizada y sólo es propiedad de de los ejércitos o las fuerzas de seguridad, su representación a nivel popular no pasa de lo simbólico: los niños jugaban “a la guerra”, recreaban conflictos de poder y simulaban relaciones de dominación entre ellos.La escuela no es un lugar inseguro ni arriesgado, pero se vuelve así si quienes deben vigilar no lo hacen, o lo hacen con mucha tolerancia. Esta vigilancia debe ser seria, permanente y efectiva. Implica observar a los alumnos con ojo agudo y analizar su comportamiento, sus actitudes y sus costumbres, estar atentos a sus cambios de ánimo y conocer sus conflictos y sus ambiciones, pero, sobre todo, implica dialogar pemanentemente con ellos, ser parte de sus vidas para poder anticipar cualquiera situación peligrosa ( tal como lo harían un padre o un hermano) y cuando algo grave se sospecha, recurrir de inmediato a quien esté más capacitado profesionalmente para ocuparse del asunto. Nadie resolverá esta situación por su cuenta, y todos los actores sociales están llamados para la tarea. Los tiempos imponen obligaciones pesadas y odiosas a los educadores . Pero éstos deben alejar de la escuela el fantasma de la violencia aunque se corre el peligro de recargar su agenda de labores dañinos en sí mismos. De otra manera las aulas se transformarían en sitios controlados por la policía o las agencias de seguridad con las peores consecuencias que puedan imaginarse.Ultimamente hay que saber que el fenómeno de la violencia escolar es un fenómeno internacional y los profesores son conscientes de que esta violencia no está dirigida contra ellos ciertamente porque son profesores, más bien es un resultado de la inquietud que los jovenes sufren y no hay otro medio de expresión que la violencia contra lo que representa la responsabilidad y la autoridad. Puede ser el resultado de un combate familiar y el alumno lo encarna en la personalidad del profesor o cualquier responsable en el centro escolar.

 Espero que haya logrado examinar este fenómeno bajo todos los aspectos y que contibuya a  aclarar lo que está pasando en nuestros centros esperando que la inseguridad y la violencia no sean caminos alternativos para sulucionar los conflictos.

"De la misma manera que las violencias se construyen en la dinámica de las relaciones sociales, existen procesos que hacen posible su deconstrucción", señalaba en una ponencia en noviembre pasado la vicecoordinadora del Observatorio de Violencias en las Escuelas (Brasil), Miriam Abramovay. Al mismo tiempo, indicaba que antes de ponerse a pensar en estrategias y experiencias de superación de la violencia escolar culminadas con éxito, es fundamental llamar la atención sobre el hecho de que las medidas de fuerza no resuelven el problema de la violencia y de los actos incívicos, pues no van al fondo de la cuestión: los patrones de relación interpersonal. Según Abramovay, en vez de represión y control, las experiencias más logradas de superación de la violencia escolar tienen como base común los siguientes puntos: construcción colectiva de las estrategias y acciones para superar los problemas, adopción de estrategias de integración de los actores escolares, creación de canales y espacios de expresión y diálogo, y apertura a la comunidad.

En el libro “Violences in Schools”, de Abramovay y Maria das Graças Ruas, del cual UNESCO publicó una síntesis en marzo pasado, las autoras incluyen un listado de recomendaciones para la implementación de políticas públicas relativas a la violencia escolar en Brasil.

Dichas acciones incluyen medidas que necesitan apoyo federal, estatal y municipal, así como de la sociedad civil, y, para su aterrizaje en las escuelas, requieren del involucramiento de los directivos de éstas, de los estudiantes, sus familias, los empleados, los medios de comunicación y la policía. En esta edición se reproducen esas recomendaciones, complementándolas luego con aportes de otros autores que, desde sus respectivas realidades, dan pistas sobre cómo enfrentar, y especialmente cómo prevenir, la violencia escolar Acciones sugeridas a partir de la realidad

Teniendo de transfondo un concepto amplio de violencia, y más bien hablando de violencias, en plural, Miriam Abramovay llama la atención de que este es un fenómeno complejo y múltiple, y menciona la variedad de manifestaciones y perfiles con que la violencia se hace presente en el ámbito escolar:

- Violencia física: aquella que puede incluso llegar a un resultado de muerte, y consiste en daños físicos, golpes, robos, crímenes, vandalismo y violencia sexual.

- Violencia simbólica o institucional: la que se muestra en las relaciones de poder, por ejemplo, en la violencia verbal entre profesores y alumnos.

- Microviolencias: se caracterizan por los actos incívicos, las humillaciones, por la falta de respeto.

De lo anterior se desprende que las iniciativas para enfrentar la violencia escolar abordan también una diversidad de frentes y requieren de una acción integral. Las sugerencias de Abramovay y Ruas para la realidad brasileña (que constituyen también un punto de referencia para otros países de la Región) contemplan:

Medidas relativas a la vecindad escolar: áreas seguras. Instalar luces del tránsito, franjas y puentes peatonales; asegurar una buena iluminación pública; controlar la venta de alcohol cerca de las escuelas; prohibición de salas de juego y controlar el tráfico de drogas en los alrededores de los establecimientos.

Tiempo libre: abrir el espacio escolar. Implementar proyectos para abrir las escuelas en los fines de semana, con el fin de involucrar a la comunidad, las familias y estudiantes en actividades culturales, artísticas, deportivas y otras, acentuando la educación ciudadana y la construcción de una cultura de paz.

Interacción de escuela, familia y comunidad. Promover la socialización de familias y de la comunidad donde se emplaza la escuela, con el fin de reducir la violencia.

Actividades transdisciplinarias. Reflexionar con los estudiantes sobre las consecuencias del uso de armas y drogas, sobre los hurtos, los prejuicios contra los homosexuales y actitudes discriminatorias en relación a diferencias étnicas y de género; realizar campañas para combatir la violencia, con apoyo de medios de comunicación y otras instituciones que trabajan por la movilización pública.

Clima escolar. Cuidar las condiciones físicas y aseo del establecimiento, crear un ambiente agradable, con buena ventilación e iluminación, muebles en buen estado y adecuado espacio para actividades de esparcimiento. Igualmente importante son el desarrollo de un sentido de pertenencia a la escuela, incorporando la participación de toda la comunidad escolar, y la creación de espacios para actividades específicas (laboratorios, salas de computación, lugares para desarrollo artístico o deportivo). VIOLENCIA ESCOLAR UNA LECTURA PEDAGÓGICA Eusebio Nájera Martinez Viña del Mar, Agosto 2004 Mi exposición intenta una lectura pedagógica. Una perspectiva que se pregunta y reflexiona desde la experiencia con el fin de comprender el tema que nos ocupa. El interés en esta exposición, es relevar algunas preguntas problematizadoras que permitan entender el problema de la violencia en las escuelas. Así puesta la inquietud, es importante decir que no se buscan respuestas únicas o recetas a seguir. Se trata de dialogar en busca de orientaciones, de caminos posibles. En nuestro país hemos significado el problema de la violencia escolar desde ciertas informaciones que se transmiten a través de los medios de comunicación y desde ciertas sensibilidades reactivas, instaladas en la estructura del sistema educacional, que dan origen a operaciones y dispositivos de explicación e intervención en los centros escolares. Esta significación se concentra fundamentalmente en ciertos actos que se denominan violentos efectuados por niños y jóvenes entre ellos o hacia el profesorado. La significación entonces, alude a un solo actor educativo, aquel que tiene la función de “aprender” dentro del sistema. Aprender activamente, en estos tiempos de reforma. Más aún se afina la atención en torno a ciertos niños y jóvenes que se han constituido en los años noventa, en objetos focalizados de atención de las política sociales. Se trata en su mayoría de aquellos niños y jóvenes que ingresan en las últimas décadas a la educación formal y que se mantienen en forma irregular en el sistema (abandono, retraso, deserción). El seguimiento de este proceso de intervención nos indica que tanto desde la opinión pública como desde los mismos establecimientos se omiten reflexiones que contextualicen el tema y observen desde diversos ángulos el problema. No hay historia ni significaciones simbólicas en torno al tema. Los “hechos de violencia” retratados en los diarios y la TV pertenecen al mundo plástico del rating. No se conciben para ser articulados en argumentos de debate ni en estudios longitudinales. Así, la presentación recurrente de estos hechos dan la impresión de que las escuelas viven un desastre en sus relaciones cotidianas, que los profesores sufren como víctimas, que los alumnos son potenciales delincuentes. Las salidas se visualizan en torno al desarrollo de mecanismos normativos y de control. La familia constituye en este escenario un buen chivo expiatorio para las justificaciones del sistema institucional. A continuación, voy a buscar orientaciones a este tema, en torno a tres preguntas: - ¿De qué hablamos cuando decimos violencia? - ¿Qué entendemos por violencia escolar? Violencia escolar


Se entiende por violencia escolar la acción u omisión intencionadamente dañina ejercida entre miembros de la comunidad educativa (alumnos, profesores, padres, personal subalterno) y que se produce bien dentro de los espacios físicos que le son propios a esta (instalaciones escolares), bien en otros espacios directamente relacionados con lo escolar (alrededores de la escuela o lugares donde se desarrollan actividades extraescolares). Una forma característica y extrema de violencia escolar producida entre alumnos es el acoso escolar (en inglés, bullying).

Spotlights de otras wikias
Solicita el tuyo aquí

Wiki aleatorio